Los motores eléctricos de inducción se conciben para funcionar al 100% de su carga a tensión fija con el mejor rendimiento posible.
Pero in situ la mayoría de los motores encuentran condiciones diferentes, la tensión de alimentación no es siempre estable (variación de la tensión de la red) y la carga mecánica alcanza raramente la potencia nominal.
Si se mide esta carga mecánica cuando es inferior a la potencia nominal; un 50% de la intensidad nominal no representa un 50% de la carga nominal (figura 4).
La variación de los parámetros del motor en función de la carga mecánica no depende solamente de la carga del motor sino también de las variaciones de la tensión de alimentación. La figura 3 muestra las variaciones de los parámetros del motor en función de la fluctuación de la tensión. La figura 4 muestra aproximadamente cómo varían la intensidad I, el cos
y el rendimiento
en función de la carga con una alimentación a tensión fija.
Las curvas difieren, en particular, de un motor y, además, ningunos de estos parámetros evolucionan linealmente en función de la carga mecánica del motor a excepción de la curva de medida VIP del detector de bombas.